LOS MARCIANOS LLEGARON A VILLA DEL MAR


VÉRTICE POLÍTICO
Edgard González Suárez/26/AGO/2011


LLEGARON LOS  MARCIANOS A VILLA DEL MAR

Cual narración literaria, o película surrealista, el jueves 25 se vivió uno de los fenómenos comunicacionales y sociológicos más interesantes de los últimos tiempos en Veracruz. Desde las 9 de la mañana, un espectacular uso de los celulares, radios y de los sitios sociales como facebook y tweter, crearon el pánico colectivo más impresionante que se haya vivido en la ciudad. Los mensajes aseguraban granadazos dentro de escuelas, balaceras a las afueras de las mismas y levantones de estudiantes, niños y jóvenes, lo que generó que más de 100 mil personas se movilizaron (al mismo tiempo) a las escuelas a “rescatar” a sus hijos.
El fenómeno puede observarse desde una óptica comunicacional, como por ejemplo, la capacidad y credulidad de los mensajes por celular, para lograr que en menos de una hora, la gente abandonara sus trabajos, las madres, sobre todo, corrieran al borde la histeria y la preocupación hacia las escuelas para exigir a los directores y maestros la entrega de los niños. Era impresionante, a un servidor, le llegaron no más de 25 mensajes en 4minutos y alrededor de 15 llamadas telefónicas en un lapso similar. Muchas preguntaron qué pasaba, y si sabía algo acerca de presuntos ataques a las escuelas primarias; muchas más aseguraban que las escuelas –la Azueta, el Ilustre, el CETMAR, el Colón, el Rugier, la ETI 26, algunos jardines de niños en las brisas y Río Medio- estaban bajo un ataque del crimen organizado.
Pero también tiene tintes sociológicos, la clase media, portadora de los teléfonos inteligentes, quedó lívida y muda, pero dando instrucciones a otros para reaccionar a la alerta; pero también los trabajadores, desinformados e incrédulos del ausente gobierno, salieron a las calles desaforados, rumbo a las escuelas, gritando y llorando, para pedir a sus hijos. Las principales calles y avenidas de la ciudad, Díaz Mirón, Boulevard, Allende, Bolívar, Juan Pablo II, Américas, Martí, Matamoros, España, Costa Verde, Urano, Av. Veracruz, Xalapa, y Cuauhtémoc, quedaron atascadas y reflejaban un tráfico inusual y desesperado.
Ni la delegación de la SEV, ni la propia Secretaría, ni los Municipios y mucho menos el Gobierno Estatal, dieron muestras de interés, sensibilidad o siquiera preocupación por la alarma social. Nuevamente, la ciudadanía rebasó al Gobierno, para quien “no pasa nada” en Veracruz, y los “operativos” siempre son exitosos y coordinados con las fuerzas federales. Las autoridades, todas ellas sofisticadas en su verborrea para ocultar la verdad, fueron exhibidas en su incapacidad para hacer frente, no a un ataque del crimen organizado, sino a una ciudadanía desinformada,  llena de pánico y temerosa de las vidas de sus hijos.
A las 11:35 fue evacuado el Ilustre Instituto Veracruzano, por ambas puertas, sus vecinas las facultades de pedagogía, comunicación, contaduría y educación física de la Universidad Veracruzana, fueron evacuadas, sin el menor protocolo o seguridad para los propios alumnos. De pronto una ola humana de jóvenes invadieron el boulevard Ruiz Cortínez,  y de inmediato corrió el rumor, hubo una balacera dentro del Instituto, y el pánico se apoderó de las autoridades universitarias.
El miedo se apoderó de la ciudadanía, los celulares dejaron de funcionar, no había transporte, no había taxis, filas de estudiantes por las avenidas o pequeños grupos en las inmediaciones de las escuelas, que no daban crédito, y solo atinaban a hacer llamadas por celular. Pero así, sin más, fueron expuestos a las calles y avenidas, que supuestamente enfrentaban balaceras por doquier.

Los marcianos llegaron ya…y llegaron bailando… en helicópteros. 
El fenómeno muestra varias aristas que entender, la primera, la gran capacidad de movilización de las Redes sociales y lo útil y prácticos que son los llamados smarthphone; armas secretas de la ciudadanía que han mostrado su fuerza, para romper cercos informativos, como quedó claro, recientemente,  en las movilizaciones masivas en Oriente Medio y Europa, o en los EEUU, en la última elección presidencial, y el jueves pasado, ver para creer, en la zona conurbada de Veracruz-Boca del Río. Por otro lado, dejó en claro también la responsabilidad y fragilidad ética del uso y abuso de estas tecnologías.  La supuesta información nunca existió. Si todo mundo tenía su celular activo, ¿Por qué nadie saco una foto?, ¿Por qué nadie subió a la red una evidencia, un video?
Pero preocupa más la actitud a nivel de la conciencia y del realismo que  fue inhibido de inmediato. Nadie daba crédito a las informaciones contrarias, “NO HAY TALES BALACERAS”, “NO HAY ESCUELAS ATACADAS”, “NO SE ESTAN LLEVANDO NIÑOS DE LAS ESCUELAS”, nadie, en general, abrió un espacio para la duda, el análisis  y la reflexión. Personalmente asistí a la Secundaria José Azueta y a la primaria del Colegio Cristóbal Colón. Las autoridades y  los jóvenes aseguraron que en sus escuelas no había pasado nada, que solo estaban entregando a los niños porque sus padres estaban afuera pidiéndoselos llevar.  
Los “ilustrados”, quizá con más moderación, pero también hicieron llamadas para que sus esposas, trabajadores, choferes o familiares pasaran por sus hijos a las escuelas. Los trabajadores vivieron el carrusel informativo con angustia y desesperación.
Los veracruzanos del puerto y la zona conurbada no solo están sensibles, sino choqueados por las recurrentes y cercanas balaceras y ajusticiamientos. Apenas el martes 23, un comando había ejecutado a un hombre frente a una taquería y frente a un destacamento de la escuela naval que resguarda el museo y la funeraria Naval, en pleno centro de la ciudad y plena luz del día. La violencia y enfrentamientos del crimen organizado y las fuerzas federales, se cuentan casi por día, desde hace más de tres meses, los muertos y desaparecidos se cuentan por cientos en la ciudad. Los patrullajes militares y navales, si bien apoyados por la población, dejan una estela de miedo y vulnerabilidad en la ciudadanía. Los vuelos rasantes de los helicópteros, con francotiradores apostados, nos hacen ver lo frágiles que somos. La gente, los ciudadanos de a pie, no creen en los reportes oficiales, a la versión oficial de que “no pasa nada” o “todo está bajo control”, se lo llevo la balacera frente a una plaza, las persecuciones por las calles de las colonias más populares, los ejecutados o levantados de la cuadra, los tiroteos en calles concurridas. Con los medios amordazados y otros amenazados, la población tomo la comunicación en sus manos.
Los promotores del pánico social no son los “tweteros”, sino el Gobierno débil, ausente de los verdaderos problemas de la ciudad, distante de sus gobernados, sin comunicación social con la ciudadanía, sin operación política en la principal ciudad del estado, sin credibilidad, ni legitimidad, sin vocación de autoridad. En menos de tres horas, la Procuraduria Estatal afirmó: "Tenemos detenidos a dos ciberterroristas, causantes del pánico", uuuy¡! Puro autoritarismo.

LOS MARCIANOS LLEGARON A VILLA DEL MAR


VÉRTICE POLÍTICO
Edgard González Suárez/26/AGO/2011


LLEGARON LOS  MARCIANOS A VILLA DEL MAR

Cual narración literaria, o película surrealista, el jueves 25 se vivió uno de los fenómenos comunicacionales y sociológicos más interesantes de los últimos tiempos en Veracruz. Desde las 9 de la mañana, un espectacular uso de los celulares, radios y de los sitios sociales como facebook y tweter, crearon el pánico colectivo más impresionante que se haya vivido en la ciudad. Los mensajes aseguraban granadazos dentro de escuelas, balaceras a las afueras de las mismas y levantones de estudiantes, niños y jóvenes, lo que generó que más de 100 mil personas se movilizaron (al mismo tiempo) a las escuelas a “rescatar” a sus hijos.
El fenómeno puede observarse desde una óptica comunicacional, como por ejemplo, la capacidad y credulidad de los mensajes por celular, para lograr que en menos de una hora, la gente abandonara sus trabajos, las madres, sobre todo, corrieran al borde la histeria y la preocupación hacia las escuelas para exigir a los directores y maestros la entrega de los niños. Era impresionante, a un servidor, le llegaron no más de 25 mensajes en 4minutos y alrededor de 15 llamadas telefónicas en un lapso similar. Muchas preguntaron qué pasaba, y si sabía algo acerca de presuntos ataques a las escuelas primarias; muchas más aseguraban que las escuelas –la Azueta, el Ilustre, el CETMAR, el Colón, el Rugier, la ETI 26, algunos jardines de niños en las brisas y Río Medio- estaban bajo un ataque del crimen organizado.
Pero también tiene tintes sociológicos, la clase media, portadora de los teléfonos inteligentes, quedó lívida y muda, pero dando instrucciones a otros para reaccionar a la alerta; pero también los trabajadores, desinformados e incrédulos del ausente gobierno, salieron a las calles desaforados, rumbo a las escuelas, gritando y llorando, para pedir a sus hijos. Las principales calles y avenidas de la ciudad, Díaz Mirón, Boulevard, Allende, Bolívar, Juan Pablo II, Américas, Martí, Matamoros, España, Costa Verde, Urano, Av. Veracruz, Xalapa, y Cuauhtémoc, quedaron atascadas y reflejaban un tráfico inusual y desesperado.
Ni la delegación de la SEV, ni la propia Secretaría, ni los Municipios y mucho menos el Gobierno Estatal, dieron muestras de interés, sensibilidad o siquiera preocupación por la alarma social. Nuevamente, la ciudadanía rebasó al Gobierno, para quien “no pasa nada” en Veracruz, y los “operativos” siempre son exitosos y coordinados con las fuerzas federales. Las autoridades, todas ellas sofisticadas en su verborrea para ocultar la verdad, fueron exhibidas en su incapacidad para hacer frente, no a un ataque del crimen organizado, sino a una ciudadanía desinformada,  llena de pánico y temerosa de las vidas de sus hijos.
A las 11:35 fue evacuado el Ilustre Instituto Veracruzano, por ambas puertas, sus vecinas las facultades de pedagogía, comunicación, contaduría y educación física de la Universidad Veracruzana, fueron evacuadas, sin el menor protocolo o seguridad para los propios alumnos. De pronto una ola humana de jóvenes invadieron el boulevard Ruiz Cortínez,  y de inmediato corrió el rumor, hubo una balacera dentro del Instituto, y el pánico se apoderó de las autoridades universitarias.
El miedo se apoderó de la ciudadanía, los celulares dejaron de funcionar, no había transporte, no había taxis, filas de estudiantes por las avenidas o pequeños grupos en las inmediaciones de las escuelas, que no daban crédito, y solo atinaban a hacer llamadas por celular. Pero así, sin más, fueron expuestos a las calles y avenidas, que supuestamente enfrentaban balaceras por doquier.

Los marcianos llegaron ya…y llegaron bailando… en helicópteros. 
El fenómeno muestra varias aristas que entender, la primera, la gran capacidad de movilización de las Redes sociales y lo útil y prácticos que son los llamados smarthphone; armas secretas de la ciudadanía que han mostrado su fuerza, para romper cercos informativos, como quedó claro, recientemente,  en las movilizaciones masivas en Oriente Medio y Europa, o en los EEUU, en la última elección presidencial, y el jueves pasado, ver para creer, en la zona conurbada de Veracruz-Boca del Río. Por otro lado, dejó en claro también la responsabilidad y fragilidad ética del uso y abuso de estas tecnologías.  La supuesta información nunca existió. Si todo mundo tenía su celular activo, ¿Por qué nadie saco una foto?, ¿Por qué nadie subió a la red una evidencia, un video?
Pero preocupa más la actitud a nivel de la conciencia y del realismo que  fue inhibido de inmediato. Nadie daba crédito a las informaciones contrarias, “NO HAY TALES BALACERAS”, “NO HAY ESCUELAS ATACADAS”, “NO SE ESTAN LLEVANDO NIÑOS DE LAS ESCUELAS”, nadie, en general, abrió un espacio para la duda, el análisis  y la reflexión. Personalmente asistí a la Secundaria José Azueta y a la primaria del Colegio Cristóbal Colón. Las autoridades y  los jóvenes aseguraron que en sus escuelas no había pasado nada, que solo estaban entregando a los niños porque sus padres estaban afuera pidiéndoselos llevar.  
Los “ilustrados”, quizá con más moderación, pero también hicieron llamadas para que sus esposas, trabajadores, choferes o familiares pasaran por sus hijos a las escuelas. Los trabajadores vivieron el carrusel informativo con angustia y desesperación.
Los veracruzanos del puerto y la zona conurbada no solo están sensibles, sino choqueados por las recurrentes y cercanas balaceras y ajusticiamientos. Apenas el martes 23, un comando había ejecutado a un hombre frente a una taquería y frente a un destacamento de la escuela naval que resguarda el museo y la funeraria Naval, en pleno centro de la ciudad y plena luz del día. La violencia y enfrentamientos del crimen organizado y las fuerzas federales, se cuentan casi por día, desde hace más de tres meses, los muertos y desaparecidos se cuentan por cientos en la ciudad. Los patrullajes militares y navales, si bien apoyados por la población, dejan una estela de miedo y vulnerabilidad en la ciudadanía. Los vuelos rasantes de los helicópteros, con francotiradores apostados, nos hacen ver lo frágiles que somos. La gente, los ciudadanos de a pie, no creen en los reportes oficiales, a la versión oficial de que “no pasa nada” o “todo está bajo control”, se lo llevo la balacera frente a una plaza, las persecuciones por las calles de las colonias más populares, los ejecutados o levantados de la cuadra, los tiroteos en calles concurridas. Con los medios amordazados y otros amenazados, la población tomo la comunicación en sus manos.
Los promotores del pánico social no son los “tweteros”, sino el Gobierno débil, ausente de los verdaderos problemas de la ciudad, distante de sus gobernados, sin comunicación social con la ciudadanía, sin operación política en la principal ciudad del estado, sin credibilidad, ni legitimidad, sin vocación de autoridad. En menos de tres horas, la Procuraduria Estatal afirmó: "Tenemos detenidos a dos ciberterroristas, causantes del pánico", uuuy¡! Puro autoritarismo.

LA PRENSA VERACRUZANA BAJO SOSPECHA

Después del terrible hallazgo del cuerpo sin vida de la Señora Yolanda Ordaz, reportera del periódico NOTIVER, una ofensiva mediática desde este medio de comunicación se centró en la persona del Procurador del Estado, Reynaldo Escobar Pérez, toda vez que éste, en conferencia de prensa, a escasas horas del hallazgo, había asegurado que el crimen de la periodista no estaba relacionado con su actividad profesional, lo que dejaba en la mente de los lectores y de varios periodistas de la localidad, que tal vez era consecuencia de sus relaciones con el crimen organizado. Yo me pregunto, existen pruebas contundentes de esa supuesta relación? Me imagino que si el periódico fue hasta el extremo de pedir la renuncia del Procurador y hacer una apología de la víctima, de la eficiencia y calidad profesional de la fallecida, mucho me temo que el periódico esta seguro que sus reporteros, fotógrafos, jefes de guardia, jefes de sección, etc. están libres de toda sospecha. Pero es más seguro aún que el Procurador tenga elementos fundados y contundentes para desenmascarar a quienes fingen ser reporteros y profesionales de la comunicación, y en la soledad de sus meditaciones, acceden a hacer favores -de cualquier tipo- a la delincuencia organizada, a cambio, muy seguramente de dinero producto del tráfico de drogas. O en el peor de los casos, obligados por las circunstancias y todo tipo de presiones,  a expensas de su vida o la de su propia familia. Y sin que ninguna autoridad pueda garantizar la más mínima seguridad.




La confrontación entre el periódico y el Procurador solo debiera tener un desenlace para la ciudadanía, la verdad del suceso, la verdad sobre el grado de penetración del crimen organizado en la Prensa escrita y la electrónica, la verdad sobre la vorágine de violencia que vive nuestra ciudad.
De otra manera, ni el periódico, ni el Procurador, tendrán la mínima credibilidad y para desfortuna de los ciudadanos, ambos serán parte del estercolero en que han convertido a la democracia veracruzana. 

EN VERACRUZ NO PASA NADA

VÉRTICE POLÍTICO
Edgard González Suárez/29/Mzo/2011


“EN VERACRUZ NO PASA NADA…EN VERACRUZ
NO TIENE CABIDA LA DELINCUENCIA


Todo comenzó en marzo de 2007 en una población cercana al puerto de Veracruz, las carreras de caballos fueron el pretexto para convocar a grandes capos de la “maña” de dentro y fuera del estado de Veracruz.
La balacera  del 3 de marzo en Villarín desembocó en el intento por asesinar a un capo en especial –Efraín Teodoro Torres, el Z-14-. El evento, según algunos de los asistentes,  estuvo muy tensa, muy “jaloneada” y con apuestas multimillonarias, en dólares por supuesto. Algunos aseguran la presencia, en el puerto de Veracruz, del mismísimo “Tony Tormenta”, jefe del Cártel del Golfo. Otros, alimentando la confusión, aseguraban que Heriberto Lascano “el Lazca”, jefe de los Zetas, estaba entre los asistentes. La “fiesta” acabó por mostrar el grado de penetración y control del hampa en las estructuras gubernamentales estatales.

El exgobernador del estado, Fidel Herrera Beltrán, solo comentó en aquella ocasión…"cadenas del narcotráfico buscan asentarse en Veracruz, y desde aquí operar plataformas para desarrollar sus actividades ilícitas, debido a su estratégica localización geográfica y a su condición de estado litoral cercano a Estados Unidos”.

Dos semanas después, un grupo armado ejecutó a tres agentes de la Policía Intermunicipal de Boca del Río -entre ellos al comandante Gerardo Monraga- y a un civil.  En las inmediaciones de La Boticaria, sede de la Comandancia de la Sexta Región Militar, de la que era titular el general de división Sergio López Esquer, actualmente secretario de Seguridad Pública del Estado, asesinaron al sub coordinador de la policía intermunicipal Veracruz-Boca del Río, Gerardo Monrraga; el móvil supuestamente fue el robo de 2 millones de dólares, la bolsa del Derby de Villarín. Según el testimonio de dos pistoleros del cártel del Golfo, que aparecieron en un video poco antes de ser ejecutados, el comandante Gutiérrez Monrraga fue asesinado porque se había comprometido y no cumplió con el compromiso de liberar a seis detenidos tras el tiroteo registrado durante la carrera de caballos en Villarín.

A finales de marzo, integrantes de Gente Nueva y de Los Zetas se enfrentaron a tiros 15 minutos en las calles de la zona conurbada del puerto veracruzano. En el lugar quedó un muerto y más de dos mil cartuchos. El exgobernador comentó…”no son veracruzanos, están de paso, y estamos colaborando eficientemente con los tres órdenes de gobierno para hacer frente a las cadenas delincuenciales”.

En la región de Córdoba-Orizaba, en junio de 2008, se registró un  enfrentamiento a balazos entre un grupo de delincuentes y agentes policiacos, y que dejó un saldo de tres personas heridas de bala, dos de ellas civiles y un policía. Los hechos se registraron a las 15:00 horas en la comunidad de Rancho Viejo del municipio de Nogales, asentado en la zona centro de Veracruz, región donde en las últimas semanas  se han presentado diversos hechos de violencia. El Alcalde Juan Lavín, negó la existencia de delincuentes en la zona.
En agosto de 2008, una balacera de más de 40 minutos en Poza Rica, entre las fuerzas federales y la delincuencia dejo un saldo de 6 sicarios muertos. Presuntamente un patrullaje militar detectó la presencia de autos “sospechosos” y al demandarle alto para una revisión, los soldados fueron recibidos a tiros y se desató el enfrentamiento.

El 5 de septiembre de 2008, se enfrentaron policías ministeriales del estado y secuestradores que tenían en su poder a un ganadero, en el municipio de Alvarado, el resultado dejó un primer comandante y un plagiario muertos. El comandante se llamaba Simitrio Rodríguez Gómez. La identidad del secuestrador fallecido se desconoce. Se logró la liberación del ganadero Juan Carlos Mata Castro. Extraoficialmente se informó que tres plagiarios fueron detenidos, aunque no fue confirmado. La balacera se desató a las 19 horas en la calle Los Laureles, de la colonia Los Carriles, de dicho municipio, cuando policías ministeriales arribaron a una “casa de seguridad”, donde los plagiarios ocultaban a Mata Castro.
El lunes 13 de julio de 2009, cinco vehículos resultaron incendiados a consecuencia de una balacera que se registró en el centro de la ciudad de Veracruz entre fuerzas federales y un grupo de delincuentes de una banda que oficialmente nunca fue identificada. La persecución inició en la calle de Juan Enríquez y 20 de Noviembre y se prologó hasta la calle de Zamora, en el tradicional barrio de La Huaca. El fuego cruzado duró alrededor de quince minutos. Se presume, el convoy miitar se topó con el “Gonzo”. Supuestamente se utilizaron granadas de fragmentación, cuyo impacto alcanzó a los vehículos que participaron en la refriega y a otros que estaban estacionados. Al final, dos de los presuntos delincuentes murieron calcinados en el interior de la camioneta BMW en la que intentaban huir. Varios delincuentes escaparon por las calles del centro de la ciudad.

Y dos semanas después, el lunes 27 de julio, la Secretaría de Seguridad Pública federal informó sobre la captura en Veracruz de Jorge Alberto Jiménez González, presunto operador financiero de Los Zetas. Junto con este joven de 27 años de edad, fue detenida también la joven Mónica Carolina Castro Peón. Al momento de su aprehensión ambos portaban armas y cocaína. Los policías federales desplegaron un operativo de localización y captura en las inmediaciones del fraccionamiento Moderno, de la ciudad de Veracruz, donde detectaron un vehículo BMW gris, modelo 2005. El vehículo intentó evadirlos, pero lograron interceptarlo calles más adelante.

Como consecuencia, el 29 de julio, un comando de sicarios arremetió a balazos contra la casa del Subcoordinador Operativo de la Policía Intermunicipal Veracruz-Boca del Río, José Antonio Romero Vázquez, para después prenderle fuego. Las llamas consumieron la vivienda dejando como saldo seis personas muertas en el interior, entre ellas el mando policiaco. Los hechos se registraron aproximadamente las 05:00 de la mañana de ese miércoles, en las calles Balanjú y Uxmal de la colonia Chalchihuecan, hasta donde llegaron los delincuentes y se introdujeron a la casa del policiaco. Las primeras versiones apuntan a que José Jesús Romero Vázquez fue ejecutado a balazos junto con un esposa Valentina Cruz, posteriormente los intrusos prendieron fuego a la vivienda que aún albergaba a otros cuatro familiares, mismos que murieron calcinados.

El 3 de noviembre de 2009, allá en Soledad de Doblado, Ver., la Infantería de Marina tomó por asalto una casa de seguridad donde vivía Braulio Arellano Domínguez, “El Gonzo”, o el Zeta 20 o El Auditor, ahí en una casa propiedad del presidente del Comité Municipal del PRI, mataron al “Gonzo”. En consecuencia, casi inmediata, 48 horas después, el cadáver mutilado del delegado regional de Seguridad Pública del Estado en Paso del Toro, fue tirado embolsado a unos metros de la casa donde fue asesinado “El Gonzo”.

Unos minutos después del hallazgo del cadáver del delegado de Seguridad Pública, en una cuneta del puente del libramiento, allá en Soledad de Doblado, sobre el río Jamapa, también fue encontrado el cuerpo de otro policía apodado “El Dólar”, comandante en la vecina población a Soledad de Doblado, Manlio Fabio Altamirano, Ver.

El 14 de enero de 2011, tras la balacera registrada durante la noche del jueves y madrugada del viernes, con un saldo de 14 muertos en Xalapa, Veracruz, la ciudad se vio inmersa en una ola de psicosis y rumores dada la ausencia de información por parte de las autoridades estatales. El asunto generó incluso alarma en varios planteles educativos donde se alertó de balaceras y se pidió a los estudiantes resguardarse en los salones de clase; en tanto varios servicios de telefónica colapsaron por momentos ante el cúmulo de llamadas de alerta.
Ante ello, el secretario de Gobierno, Gerardo Buganza Salmeron hizo un llamado a la ciudadanía a frenar la ola de rumores sobre presuntas balaceras registradas en esta capital en las últimas horas.
El siete de febrero de 2011, un enfrentamiento entre militares, soldados y marinos, en la zona del boulevard “Avila Camacho” a la altura del famosos balneario de Villa del Mar, dejó como saldo dos delincuentes muertos y seis marinos lesionados que fueron llevados inmediatamente al hospital naval de la ciudad. Los sucesos ocurrieron entre la medianoche del domingo y la madrigada del lunes, con algunos desvelados en las calles todavía, cundió el pánico y el tiroteo se prolongó por más de 20 minutos. Los soldados acordonaron el sitio, y con la llegada de ambulancias, patrullas y ministeriales, todo fue limpiado en minutos.
Domingo 27 de marzo de 2011, La Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) informó que cinco de sus elementos resultaron heridos, luego de las agresiones y posterior enfrentamiento con presuntos miembros de la delincuencia organizada, que se reportaran en las primeras horas del domingo en esta ciudad.
De acuerdo con un comunicado oficial, de la primera agresión resultaron heridos dos miembros de la Armada, quienes circulaban en una unidad de transporte de personal de esta institución sobre la calle Lafragua, en el cruce con Colón, donde fueron agredidos con arma de fuego por desconocidos que viajaban a bordo de tres vehículos.
(Los agresores) siguieron a la unidad naval por dicha avenida, haciendo ráfagas de disparos en contra de la misma, hasta que ésta logró guarecerse en las instalaciones de la Sexta Región Militar', dijo.
La segunda agresión ocurrió minutos después sobra la avenida Lafragua y Américas, donde presuntamente el mismo grupo agresor del primer evento arremetió contra infantes de Marina, quienes realizaban un recorrido de patrulla y vigilancia.
En el intercambio de disparos, uno de los presuntos delincuentes perdió la vida y se logró la captura de un sujeto que dijo llamarse Casto Sánchez Luna.
Además, se consiguió el decomiso de cuatro armas largas, una granada de fragmentación, 17 cargadores, 506 cartuchos útiles, tres vehículos y uniformes con logotipos de diferentes corporaciones federales.
El Gobernador Javier duarte aseguró…” "En Veracruz no hay, ni habrá espacio para la impunidad ni para la delincuencia, se actuará siempre con firmeza y legalidad"

El dirigente estatal de PRI, Héctor Yunes Landa, manifestó…
es un hecho aislado que se pudo haber dado tanto a las afueras de la Casa Blanca, en Estados Unidos o en el Kremlin, en Moscú...Es algo complicado de creer, es una circunstancia que se dio y espero no se repita de nuevo, pero Javier tiene todo el apoyo nuestro y lo estamos apoyando en sus decisiones”, indicó. 

El Secretario de Gobierno, Gerardo Buganza manifestó…"El gobierno del estado de Veracruz pide a la población conservar la calma y no dejarse llevar por información equivocada ni manipulada por intereses que buscan afectar la paz social de la entidad veracruzana", aseguró.
Ni hablar y estos fueron los que pidieron el voto.