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LA "GUERRA" LLEGA A VERACRUZ


VÉRTICE POLÍTICO
Edgard González Suárez/17/ene/2011

LA “GUERRA” LLEGA A VERACRUZ

Con más de 35 mil muertos a cuestas, la “guerra” contra los carteles de la droga parece no tener fin, incluso pareciera que se extiende más allá dela frontera norte. La “guerra” ha llegado a Quintana Roo, Guerrero, Chiapas, Oaxaca y Veracruz.

Las ejecuciones diarias y por supuesto sumarias se dan básicamente entre las bandas criminales que luchan por hacerse del control de la plaza, una vez que ven que los antiguos “dueños” son sometidos, han sido mermados o han perdido liderazgo en el control del transporte y protección de los cargamentos de droga.

Podemos diferencias tres tipos de muertes:
a)     las que son resultado del enfrentamiento de las bandas criminales contra las fuerzas armadas del país: Ejército, Marina o Policía Federal.
b)     Las que son resultado del enfrentamiento entre las propias bandas, que se caracterizan por su violencia y espectacularidad: decapitados, colgados, descuartizados, etc.
c)      Las que son indirectas, es decir donde mueren “civiles” que nada tienen que ver con el conflicto, pero que estuvieron en el lugar y momento equivocado.

En tan solo 16 días del 2011, se contabilizan 500 muertos. De seguir esta curva ascendente, para el fin de gobierno, Felipe entregará un país donde murieron más de 50 mil personas.

El Presidente Calderón, en discurso reciente se ha querido desvincular de la violencia desatada por las bandas criminales, señalando que la violencia es causa y motivo de la lucha interna de esos grupos por el control de las drogas. Sí, en los hechos esto es verdad, solo que habría que añadir que el patrullaje, la presencia, búsqueda, aprehensión o enfrentamiento de las fuerzas federales con los malos deja el terreno libre para el intento de otras bandas de quedarse con el “negocio”. También cabe decir, que las alianzas no declaradas o “tácticas”, entre las fuerzas de seguridad con algunos cárteles para derrotar a otros, ha significado una resistencia despiadada y una lucha sin cuartel entre los acosados y sus perseguidores.
Es sabido, incluso por documentos de inteligencia elaborados por la misma autoridad,  que el Cártel de Sinaloa, La Familia Michoacana y el Cártel del Golfo han decidido formar una Federación para perseguir y aniquilar a los zetas, quienes se han vuelto un verdadero grupo asesino que pretende controlar el tráfico de estupefacientes en cualquier estado de la república.

Frente al profesionalismo y capacidad de intimidación de los zetas, la nueva federación debe responder igual o mejor. Por eso, los decapitados, los colgados, los cuerpos humeantes, las fotografías a las familias o a los diarios, televisoras, o redes sociales.

El espectáculo sangriento parece interminable y la batalla por el control de los territorios, cada vez más extenso, también.

En Veracruz, parecía territorio bajo control de los zetas. Con anuencia del Cártel del Golfo, y cuando los primeros representaban el brazo intimidador y protector de los cargamentos que corrían por el golfo de México, el control parecía asegurado.

El rompimiento entre los zetas y el cártel del golfo en 2008, dejo sin fuerza operativa al Cártel y los zetas se impusieron a sangre y fuego. Sin embargo la recomposición de la nueva federación y prácticamente la unanimidad de todos los grupos en contra de los zetas y la decisión de entrar a la disputa por el territorio pudiera acercarnos a los escenarios más sanguinarios que se viven en otras ciudades como por ejemplo: Acapulco, Michoacán, Monterrey.

La balacera reciente en la ciudad de Xalapa coincide con la llegada en días pasados de “gente” extraña a ciudades como Veracruz, Xalapa, Poza Rica, Coatzacoalcos y Tierra Blanca.

Si esto es así, los enfrentamientos comenzaran hacer cosa cotidiana y la persecución y eliminación de los zetas en esta parte del Golfo pudiera ser el próximo objetivo del Chapo Guzmán al frente de la Nueva Federación.

Por eso nos debe llamar poderosamente la atención a los Veracruzanos, lo comentado por Ricardo Raphael en el Universal, quien asegura:
“Apenas hace unos días, la empresa consultora estadounidense Stratfor Global Intelligence adelantó que 2011 podría ser el año en que esa federación llegue a controlar la frontera Norte mexicana, desde Tijuana hasta las playas tamaulipecas, y con ello, se convierta en la organización criminal más importante del mundo. Para ello sólo le bastaría consolidar su alianza con el Cártel del Golfo y derrotar definitivamente a la organización delictiva conocida como Los Zetas”.

Si en el Gobierno de Fidel Herrera no hubo demasiados enfrentamientos fue por que no había organización que pudiera desafiar a los zetas. Pero conformada una alianza lidereada por el cártel de Sinaloa y decidida a venir a pelear esta plaza en el Golfo de México, las matanzas en territorio veracruzano comenzaran en breve.

LA BARBIE...¿CAPTURA O ENTREGA PACTADA?

VÉRTICE POLÍTICO


Edgard González Suárez

31 de agosto de 2010





LA BARBIE…¿CAPTURA O ENTREGA PACTADA?





Hace 14 años, un grupo de ex militares formados como GAFES (Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales) para infiltrar a las bandas de narcotraficantes, terminaron desertando y pasándose al lado del enemigo. Se caracteriza como un grupo paramilitar dedicado a brindar seguridad y ejecutar el exterminio de los rivales en las “plazas” dominadas por el cártel. Nació así, en México, el “sicariato” y esto dio origen a su grupo más famoso: los “Zetas”.
Los Zetas se convirtieron en el grupo armado del Cártel de Golfo bajo las órdenes de Osiel Cárdenas Guillen. Un grupo de no más de 40 personas que operaban la intimidación y el cobro de deudas del cártel en los estados de Tamaulipas y Nuevo León.
Las autoridades federales reconocen que el grupo original, conformado por ex militares desertores, fue diezmado y que no quedan más de 11 jefes del antiguo sicariato, pero a su vez, en plena política de crecimiento, han reclutado y entrenado a nuevas generaciones que operan en diversos estados del país. Son famosos por su alto nivel de criminalidad; el Zeta 20, el zeta 14, el zeta 40, el zeta 11, etc. Cabezas de las “estacas” asentadas en distintas plazas o ciudades por donde viaja la droga hacia la frontera norte. Desde Quintana Roo, hasta Nuevo Laredo.
Cuenta un mito que los zetas se denominan así, por la imposibilidad de utilizar sus nombres verdaderos o nombres propios en los enlaces de comunicación para dar o recibir órdenes, y por estar a la “cola” de la jerarquía de la banda criminal, es decir los encargados de la presión, el secuestro y la ejecución. Los del trabajo sucio pues.
Otro mito dice que el Código Judicial Militar en la frecuencia de la radio del ejército, para tenientes con rango y especialidad era “Z”, lo que los identificaba como oficiales especializados.
Mientras duro el pacto entre los cárteles para dividirse el trasiego e introducción de droga a los EEUU, y el Estado no los combatía frontalmente, cada Cártel tenía a sus grupos de guardia y protección, funcionaban principalmente como ejecutores y cobradores a los narcomenudistas. Pero con la caída de Juan García Abrego y Osiel Cárdenas Guillén, como cabezas del Cártel del Golfo, la cruenta guerra entre los Cárteles de Sinaloa y del Golfo desatada sobre todo a la fuga del Chapo Guzmán en 2001, transformó a las antiguas bandas encargadas de tareas de seguridad y protección en una banda de choque y enfrentamiento. Para “ganar la plaza” y mantener a raya a los competidores.
La lucha por el control de rutas de acceso a los principales centros de introducción de la droga en Estados Unidos: Tijuana, Cd. Juárez, Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, generó los enfrentamientos más sanguinarios que se hayan escuchado en el país.
Así, el cártel de Sinaloa (al mando del Chapo Guzmán), el de Tijuana (al mando de los hermanos Arellano Félix), La Familia Michoacana (al mando de los hermanos Valencia y Servando Gómez Martínez (a) “la Tuta”), el Cártel del Golfo (al mando de Tony tormenta), el Cártel de Juárez (al mando de Vicente Carrillo fuentes), etc. crearon sus propios grupos de choque, con tácticas para operaciones especiales, manejo de armas largas, conocimientos de elaboración de bombas y granadas y especialistas en ejecutar a los enemigos. Con el tiempo y a raíz de la expansión y distribución de las tareas en buena parte del territorio nacional (Acapulco, Oaxaca, Cancún, Veracruz, Cuernavaca, Guadalajara, Gómez Palacio, Tepic, Monterrey, etc.) el grupo de choque mejor preparado, con conocimientos militares, y organizados jerárquicamente: los Zetas, decidieron independizarse, y formar su propio cártel.
A raíz de la presión y acorralamiento que el Estado ha creado para la operación del tráfico de drogas en el país, los cárteles viven hoy una condición de permanente acoso, y donde el brazo del estado golpea a la estructura de un cártel, de inmediato, desde dentro de la estructura, otro “jefe” intenta hacerse del control de la ruta y de las “plazas”, o en su defecto, otro “Cártel” esta dispuesto a disputar el control del trasiego de drogas en ese territorio.
Con la detención de la Edgar Valdéz Villareal (a) la Barbie, ex jefe del grupo de sicarios de Arturo Beltrán Leyva, del cártel de Sinaloa (nunca fue zeta, y más bien los combatía), y ahora promotor de su propio grupo de seguridad y control de plazas: Acapulco, Cuernavaca, Distrito Federal, entre otras, se golpea a la estructura operativa de dicho cártel, principalmente a la facción comandada por los Beltrán Leyva. Y seguramente habrá un reacomodo violento desde dentro, y aun más, un enfrentamiento con otros grupos de criminales por el control de las plazas.
Sin menospreciar la importancia de esta detención, quedan para el análisis dos preguntas. Hace unos meses fue abatido en enfrentamiento y expuesto al escarnio por la Marina el cadáver de Arturo Beltrán Leyva, hace unas semanas Ignacio “Nacho” Coronel, fue abatido en enfrentamiento por el Ejército. Antier, sin mediar ningún tiro, según versión oficial de la Policía Federal, Edgar Valdez Villareal, fue capturado y puesto a disposición de la PGR. ¿En verdad su captura fue producto de labores de inteligencia de la Policía Federal, y exclusiva competencia de ésta en el operativo? ¿Por qué no intervinieron ni la Armada ni el ejército en el operativo? ¿No parece más bien una entrega pactada? Y a cambio ¿de qué fue la entrega y detención de uno de los sicarios más peligrosos y sanguinarios, según los reportes de todas las corporaciones de seguridad?