MINUCIAS EN LA VIDA



Un breve paso en el tiempo

Genaro Aguirre Aguilar

He cumplido 45 años de vida. Quisiera decir lo que sigo guardando en el corazón, pero temo defraudar a más de uno (por lo menos entre mis conocidos y por quienes tenemos muchos aprecios), por lo que solo diré: es chido decir que la juventud se lleva por dentro, pero no es más que una expresión, pues si tuviéramos la oportunidad de ver nuestro organismo, terminaríamos por encontrarnos con una maquinaria que ya ha cubierto un montón de kilómetros y necesita otro tipo de atención.

No obstante, si hurgo en algunos de mis entrañables autores tendría que aceptar: todos han rebasado los 60 abriles, pero tan campechanos como nunca, por lo que razonable y prudente es aceptar o comprender la vuelta a una más de las esquinas de la vida para seguir andando.

Y es que es cierto: las ganas, los deseos y los anhelos siguen tan joviales como siempre, pues esa extraña pasión por la vida sigue “vivita y coleando”; no es por nada, pero quienes están junto a mí en esta aventura pueden estar seguros: hay intenciones para rato.

Si ya alguien ha reconocido que los sueños no bastaron, pues en el recuento de la historia las palabras como las ganas poco han contribuido a transformar el mundo; si ya hubo alguien que pidió “perdón por la tristeza”, creo hay otros que siguen apostando por seguir adelante, dejando su auto complacencia para verse en el devenir del mundo.

De esos quisiéramos estar hechos, aunque sea para incidir en este cachito de mundo donde convivimos; después de todo como dijera una apreciada amiga: “alguien lo tiene que hacer”, por lo tanto esperamos seguir, para por lo menos intentar ser uno de esos.

MINUCIAS EN LA VIDA


El otro acercamiento a la frase: “¿tienes novia’”

Genaro Aguirre Aguilar

Cuando el joven tomó la palabra para sugerir que en el siguiente ejercicio para explorar la relaciones de género en la Universidad Veracruzana, específicamente en la facultad de Ciencias de la Comunicación, no se pensara en términos de “hombre” y “mujer”, sino abrirse a otras posibilidades identitarias o de orientación sexual como bien pudieran ser “heterosexuales, “homosexuales, bisexuales, entre otras opciones”, cimbró las lógicas desde las cuales –tradicionalmente- se piensa el mundo social, sus identidades, sus relaciones, sus sujetos.

Su razón era suficientemente razonable: “hay algunos que allí no nos reconocemos”. En pocos minutos, entendíamos que por primera vez (o tal vez no haya memoria para precisar esto) el término “comunidad gay” era reconocido no sólo en un evento escolar, sino también por quienes conformamos una parte de esta comunidad académica: profesores y estudiantes.

Más tarde, terminaríamos por comprender la necesidad de estos reconocimientos, pues de tan común que es el sentido común, solemos negar esas otras visibilidades sexuales que se vienen construyendo y cada vez más ganan espacios; no sólo en la redefinición de la estética del mundo moderno (desde los aromas que bañan las tardes en cualquier plaza, hasta los accesorios o atuendos que portan hombres y mujeres, incluida buena parte de la música que se escucha), sino también en aquellos terrenos donde muchas decisiones mueven nuestras vidas en estos tiempos.

Es cierto que no es fácil, finalmente la realidad suele estar modelada, definida por una racionalidad que dividió al mundo, donde lo obvio era partir de lo perceptual inobjetable: se es mujer u hombre (ojo con la exclusión). Sin embargo, y aun cuando entendemos la categoría de género es una invención de la modernidad, tal clasificación fractura formas de entendimiento que en estos momentos tienen que ser apremiantes, para poder construir un mundo más incluyente y comprensible.

Qué tanto estamos abonando al reconocimiento de la diversidad sexual desde nuestros ámbitos relacionales, no lo sé pero apostaría por señalar que en la academia, por lo menos desde el minúsculo micro universo en que solemos movernos diariamente, bien poco. En nuestras redes sociales o fraternas, quizá siga habiendo pendientes. Desde nuestra casa, lo más probable es que nada. Y todo viene dado por una simplicidad hogareña, pues suele ser más común que el señor de casa, el tío o la tía, los abuelos, llegada la adolescencia pregunten: ¿tienes novio? (a él) o ¿tienes novia? (a ella); antes que preguntarse si en esa etapa de definiciones identitaria, el chavo o la chava tienen dudas sobre sus preferencias sexuales.

Espero equivocarme, pero también me preguntaría; habrá alguien que se detenga un instante a dar cabida a la pregunta: ¿mi hijo, mi sobrino, mi nieto será gay?

EL CARTON DEL VILLARREAL


He aquí la segunda entrega de la "vieja" historia de la "influencia" en nuestro país.

MINUCIAS EN LA VIDA

La experiencia de una jornada intercultural

Genaro Aguirre Aguilar

Sin quizá imaginarlo pero en todo caso deseado, del 11 al 13 de noviembre pasado tuvieron lugar en la facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación lo que esperamos sean las primeras Jornadas de Comunicación e Interculturalidad, evento que deseamos establezca vínculos entre la Universidad Veracruzana Intercultural y quienes formamos la comunidad académica de la facultad de Comunicación.

Como toda primera ocasión, el objetivo era abrir un espacio para el diálogo y la reflexión frente a lo que parece ser un pendiente en nuestra Casa de Estudios, como la misma sociedad veracruzana: posibilitar espacios de encuentro, donde la diversidad, la pluralidad y la diferencia, lejos de distanciar promuevan experiencias matizadas, enriquecidas por procesos de reconocimiento e interacción multicultural.

El encuentro entre estudiantes, profesores e invitados especiales, abrió la oportunidad para plantear tópicos que acompañaran al entendimiento de las diversas realidades que viven los jóvenes estudiantes, quienes venidos de trayectorias, biografías y áreas de conocimientos diferentes, apostaron por un diálogo para trazar una suerte de agenda con los pendientes que hacen falta cumplir para tejer una vida social más digna, más incluyente, más dialógica.

Así, más que respuestas, generaron preguntas, se visualizaron caminos, se compartieron sueños. Al final, como promotores de estas jornadas, volvimos a confirmar lo que ya sabemos: cuando a los cuando se les da la oportunidad de dialogar, suelen sorprender con sus intereses, expectativas, anhelos; esos otros mundos que hoy construye desde un lenguaje, una estética y una pragmática que sus adultos, profesores o familiares desconocen; pero además para el que muy pocas veces estamos o nos hemos preparado, confiados que nuestro mundo y lo vivido en es mejor, el obligado.

Y el detalle es ese: con suma facilidad tendemos a caer en el error que los chavos no “saben lo que dicen”, “no tienen la experiencia”, “su aislamiento los desconecta del mundo real”, “no saben lo que les espera en el futuro”, como si esto allanara su presente o los entendimientos que debemos procurar. Al contrario, no sólo los estigmatiza, sino los desdibuja o anula, pero también los victimiza o también criminaliza, sea en el colegio, en la universidad o en sus propios hogares.

Sin ninguna duda, estas jornadas me han dejado un gran aprendizaje, mismo que espero seguir compartiendo en las entregas siguientes, pues si bien no serán más que reflexiones -una vez más- desde un adulto, esperaría mover al diálogo no sólo entre nosotros los académicos, si no también en nuestro rol como padres o familiares, pues aún cuando la realidad que vivimos y en la que habitamos es distinta a la de los jóvenes, a veces seguimos creyendo que “todo pasado fue mejor…”, como si esto sirviera para enfrentar el complejo mundo que hoy vivimos.

Creo que como nunca, es necesario tender puentes, pero procurando cruzarlos para estar juntos a los jóvenes y no buscar atraerlos a donde estamos nosotros: cobijados en nuestras certidumbres y verdades, propio de un pensamiento que tiene más de ingenuidad que de sabiduría. Aunque a veces no lo creamos o asumamos como posible.

LA HISTORIÉTA DEL CARLOS


A partir de esta semana, el buen Carlos Villarreal procurará hacer una entrega de caricatura para reír un poco sobre las historias de un par de entrañables personajes, solo que desde una mirada diferente.
Esperemos lo disfruten.

Desde el rincón




El maestro enseña. ¿También aprende?

Celia Rosado Romero

Observarlos entretenidos frente a la pequeña pantalla de la laptop, fue sugestivo. Un joven y tres maestros atentos admirando, lo que es moda para la juventud, una red social, el facebook del aprendiz. Los maestros disparan las interrogantes: ¿qué es un facebook?, ¿para qué sirve?, ¿cómo inscribirse?, ¿quiénes son los que lo utilizan?

Dos mundos. Dos generaciones queriendo interactuar a través de la tecnología. Fascinante. La explicación sencilla, fluye sin mayor dificultad. Se invierten los papeles: el alumno convertido en maestro y el maestro convertido en alumno. Habrá que echarle la culpa a la tecnología.

Con parsimonia y con mirada de incredulidad, el propietario del facebook vierte la información.”Es como un catálogo de personas” sacándolos de duda. Lo cual no les dice nada, sus rostros los delatan. “Sí, ahí uno encuentra todo lo de una persona, basta poner en la línea de búsqueda el nombre y como arte de magia aparecen, primero los contactos y luego otras personas, con información de gustos, fotografías y videos, literalmente todo. También, sirve para buscar trabajo, ser contratados”. .

Fueron 30 minutos enriquecidos por el conocimiento del chico. Hipnotizados seguían preguntando. No había vergüenza en demostrar ignorancia. El primer paso se dio. Aprendieron. Desecharon la frase endilgada “están peleados con la tecnología” Cuándo el mozalbete sea sorprendo en clase inyectando información o imágenes en su facebook, sabrán que actitud asumir.

Las redes sociales forman parte de la vida de los chicos. En la facultad de Ciencias de la Comunicación un 90 % de la población, informa el joven, tienen además de e-mail, blog y facebook. Son utilizados, explica, para socializar, dar a conocer formas de pensar, intercambiar opiniones, denunciar inquietudes. La información circula por la red. Es el medio de comunicación.

Se han olvidado de verse cara a cara. Es más cómodo y rápido recurrir a la computadora. Basta pasear por los corredores de la institución para toparse con ellos. Si se carece de laptop, las computadoras del centro de cómputo, de la sala de multimedia o de televisión son suficientes, se recurren a ellas. Ya no hay marcha atrás. Los docentes tenemos que entenderlo.

Nace la inquietud. Es imperativa la apropiación de la tecnología. De un distractor se convierte en obligación, sí queremos romper barreras y seguir con el rol de maestro. El desafío es utilizar la tecnología para beneficio del maestro Dejar la subutilización. Lo imprescindible es brincar la barda que separa la frescura de lo innovado. Recordar que vivimos en la era del mass media. Nuevos paradigmas educativos basados en la tecnología- educativa, son el reto.

Las horas pérdidas, de los estudiantes, frente al monitor es el estímulo para darle buen uso. Pero, primero tenemos que aprender a explorar y explotar el recurso. La nueva realidad es valerse de ella, avivarse, diría otro maestro. No podemos desaparecer la presión que ejerce el estudiante que quiere aprender desde el paradigma de la tecnología, al surgir como un apoyo clave.

¿Sí los alumnos se enajenan por qué nosotros no? ¿Qué tan difícil puede ser? ¿Es por la edad? No lo creo. ¿Entonces por qué? ¿Habrá que afirmar que es un asunto insoslayable, imprescindible?

Volteo y fijo la mirada a los maestros, uno a uno, las edades son diversas. Su interés es manifiesto. No dudo, pronto tendrán su facebook o blog, pero seguramente con otro objetivo: el educativo. El futuro será: el 90%, o todos, de los maestros de la facultad se apropiaran de la tecnología como recomienda Begoña Gros.

Sin embargo, no dejo de pensar los riesgos que entraña ser adicta a la tecnología. La belleza que encierra una buena charla frente a frente,.Gozar de las expresiones verbales, No se pueden perder. Siempre será exquisita una nutritiva clase presencial. El viejo cuadro del maestro frente a un pizarrón como representación del proceso enseñanza-aprendizaje, sigue siendo fundamental, no debe morir.

El chico que ahora enseña a sus maestros puede ser el futuro docente de la facultad y le tocará innovar. Es la esperanza. ¿Será que me toque vivirlo? El tiempo lo dirá.

Por lo pronto, comparto con ustedes el siguiente párrafo de Marta Harnecker, investigadora chilena:

“Se está construyendo una universidad inserta en el pueblo; todo el sistema educacional tiene que estar relacionado con lo que Paulo Freire planteó; los docentes tienen que ser educadores populares, tienen que estar insertos en las realidades y las fuentes de la discusión y del aprendizaje deben partir de la realidad, no quiere decir que los libros no sean importantes ni la ciencia, pero tiene que haber una relación de respuesta al territorio, a la tradición, es decir, aterrizada”,

UN ADIOS A LEVÍ-STRAUSS








EL ESTRUCTURALISMO FILOSOFÍA Y MÉTODO.
Edgard González Suárez.

06 de noviembre de 2009.

Como un adiós a Leví-Strauss.




Claude Leví-Strauss, murió el 4 de noviembre pasado, para los jóvenes de hoy, aun dentro de las ciencias sociales, el nombre no refiere o no significa nada. Pero para los cuarentones y sobre todo los cincuentones, formados en los debates y luchas ideológicas, metodológicas y hasta epistemológicas de los años 70´s y 80´s, Leví-Strauss es reconocido como factótum dentro del análisis social. Muchos fuimos marxistas estructuralistas, althuserianos, fraudianos, lacanianos, etc. Los nombres de Althusser, Lacan, Piaget, Bachelard, Foucault, y desde luego Saussure son autores obligados para comprender uno de los enfoques, no siempre comprendidos (pero según yo, más potentes) en las Ciencias Sociales y humanas a mediados del siglo XX.
La presencia francesa en el debate humanístico ha sido una constante, Francia ha aportado al pensamiento occidental a inmortales de las letras, literatura, filosofía, la ciencia y las ciencias sociales. Desde Descartes, pasando por A. Comte, Durkheim y hasta los de moda hoy, Alain Tourine, Jean Piaget y Edgar Morin, las escuelas francesas han subvertido el clima intelectual en occidente.
En términos amplios y básicos el estructuralismo busca determinar las estructuras que subyacen a todo fenómeno, pero sobre todo a sus interrelaciones. Es una metodología que estudia los datos dentro de una organización, a la que pertenece, teniendo en cuenta las interrelaciones que se establecen entre ellos. El estructuralismo en un método eminentemente descriptivo, y nos permite desde fuera de las estructuras observar cómo funciona cada parte o elemento que compone la estructura. En el ámbito social, es el sistema de interrelaciones a través de las cuales se produce el significado dentro de una cultura. De acuerdo con esta teoría, dentro de una cultura, el significado es producido y reproducido a través de varias prácticas, fenómenos y actividades que sirven como sistemas de significación (se estudian cosas tan diversas como la preparación de la comida y rituales para servirla, ritos religiosos, juegos, textos literarios y no literarios, formas de entretenimiento...).


El estructuralismo sostiene al concepto de “estructura” como el eje para conocer e interpretar todo fenómeno.


Si bien el estructuralismo intenta alejarse de perspectivas subjetivistas, idealistas, muchas veces el método tiene tintes tan abstractos que cae en el formalismo y el modelismo. Pero con su aporte intenta “objetivar” el análisis de lo social. No obstante, de todos los autores antes mencionados, solo Leví-Strauss se reconoció estructuralista e intento determinar el método. Los demás, seguidores pasivos o activos, lo defendieron implícitamente.



Describió el concepto de estructura bajo las siguientes características:
a) Una estructura es en esencia un SISTEMA, es decir, un conjunto de elementos interrelacionados, lo que determina su codependencia. Su estabilidad depende de cada uno de los elementos, la modificación de cualquier elemento implica una modificación en los demás.
b) Toda estructura es un MODELO y toda estructura total contiene distintos modelos de la misma familia, lo que permite observar los cambios estructurales en torno a sus modelos.
c) SISTEMA y MODELO, nos permiten PREDECIR, de qué manera se puede comportar un modelo en caso de alguna de sus partes tenga cambios y mutaciones.
d) El Modelo debe ser construido de tal manera que su FUNCIONAMIENTO pueda describir los hechos observados, realmente existentes.
La ESTRUCTURA es abstracta, no es, necesariamente, una realidad empírica observable, es más bien, un modelo explicativo teórico construido no como inducción sino como hipótesis. Lo que sí es concreto, es el sistema de INTERRELACIONES. Se diferencia así "estructura" de "acontecimiento". En las teorías organizacionales las llaman “contingencias”. Estas son eventos reactivos, dinámicos, imprevistos, pero predictivos también. La Estructura, las Interrelaciones y la Cohesión son los elementos sobre los que descansa una estructura. La cohesión del sistema de interrelaciones es lo que da vida a una estructura.


Para la teoría del estructuralismo, el objetivo es construir modelos estructurales que nos permitan describir las reglas inconscientes de las normas sociales. En el enfoque del estructuralismo se considera que es necesario construir “simulacros lógicos” que nos permitan comprender los hechos que la vida social ha impregnado de significación.
Fue necesario que surgiera el trabajo de Claude Levi-Strauss para que el estructuralismo desbordara al marco de la lingüística (Saussure), dentro del cual había crecido por más de medio siglo.

En 1949, con la publicación de "Las Estructuras Elementales del Parentesco", muestra que las convicciones estructuralistas están ya consolidadas y ofrecen un sistema coherente y efectivo para analizar la realidad. A partir del medio siglo, su pensamiento comienza a impregnar el trabajo de numerosos antropólogos y, poco a poco, a convertirse en alternativa para otras áreas del pensamiento social, en especial para la sociología política, y en general, en las ciencias sociales.

MINUCIAS EN LA VIDA


Y después del Muro, el mundo fue distinto
Genaro Aguirre Aguilar

Quizá el primero que visualizó irónicamente lo que vendría después de la caída del Muro de Berlín, fue Joaquín Sabina, cuando caricaturiza lo que vino después en la imagen de: “ese hombre que va por ahí, si lo hubieras visto ayer, dando gritos de Yankee go home, coreando slogans de Fidel, hoy tiene un adoquín en su despacho del Muro de Berlín…”. Aquí, el oficio de colocar la mirada allí donde otros tardan en llegar, le permite trazar un perfil de los nuevos roles sujetos sociales como de la reconfiguración geopolítica y el desdibujamiento ideológico que vertebraría al mundo.
Este 9 de noviembre que oficialmente se conmemora la caída del Muro de Berlín, en muchas partes del orbe se ha definido una serie de eventos para recuperar lo que de significativo supuso su derrumbe, pues para muchos la segunda mitad del siglo XX se caracteriza por este hecho histórico. En el caso nuestro, provocó un cisma en todo lo que habíamos construido para poder entender aquel mundo que era bastante distinto al que ahora vivimos.
Entiendo que para muchos este acontecimiento pasó de largo, que el imaginario desde el que se relacionan con el presente sigue anclado en los mismos referentes, aun cuando en el paisaje como en la retórica que modela nuestros días, pervive ese matiz de transformación que el fin del socialismo real generé cuando aquel mundo que era el nuestro, se vino abajo.
Seguro para muchos de nuestros estudiantes esto no tiene un lugar en sus imaginarios, algo básico para comprender buena parte de sus actitudes, comportamientos y realidades. En cambio, pudiera ser más difícil comprender por qué hay quienes no se han dado cuenta que el mundo cambió. En fin, este otro mundo, donde predomina lo asimétrico, donde pareciera el horizonte es menos que nada, donde los futuros se tiñen de desesperanzas, es quizá parte de los saldos que aquel otro ya quedado en el olvidó, terminó por heredarnos.
Hoy cuando es posible recordar aquellas largas filas para adquirir una hamburguesa en la capital rusa, cuando se hacen presentes aquellas imágenes de jóvenes y viejos trepados en el Muro para con sus propias manos echar abajo lo que antes fuera pesadilla; cuando sabemos muchas de las historias negras que construían el pasado de los países que se encontraban detrás de la cortina de hierro, ¿vale la pena la añoranza? En lo particular creo que sí, pero sobre todo para tratar de reflexionar desde estos tiempos en torno a eso que fue y no volverá a ser, frente a este presente desprovisto de sentido, donde parece las nuevas generaciones han comprado retóricas que sostienen otro mundo no es posible. Eso creo si es un referente que debemos tener como detonador para seguir andando pero también construyendo un momento histórico aún no resuelto, pero más que desde nosotros, desde las circunstancias y lo circunstancial de las nuevas generaciones.

MINUCIAS EN LA VIDA

Un día de muertos
Genaro Aguirre Aguilar

Sabrá Dios cuántos años tenía sin pisar un cementerio, particularmente un día dos de noviembre. Provengo de una familia que tiene una particular forma de recordar a sus muertos, en donde no nunca ha habido la tradición de montar ofrendas como tampoco reunirnos en casa para visitar juntos a los muertos. Acaso algunas veladoras encendidas se acompañan de un manojo de flores colocadas en algún rincón visible del hogar familiar.
Así que en esta ocasión que visité a mis suegros, me di la oportunidad para acompañar a mi esposa y su familia al lugar donde descansa un sobrino que vivió con nosotros y un queridísimo cuñado recién fallecido. La distancia y lo distinto se hizo presente apenas descendíamos por el camino de terracería que llevaba hasta el corazón del “campo santo”. La música que asaltaba la atmósfera sombría de esa mañana nublada, causó asombro, especialmente porque venía de una carpa donde cuatro mesas y un letrero hecho a mano, aclaraba: “Pidiendo y pagando”. Era expendio de cervezas y botanas.
No es de sorprender, pues sabemos lo sincrético de una celebración como esta, algo que a propios y extraños siempre termina por maravillar. Llegados al sitio, allí cabizbajo estaba un amigo del sobrino, quien junto a su novia a penas nos vio, se puso de pie para sonreír y estrecharnos las manos. Al fondo, una voz se dejaba sentir melancólica, mientras más allá un acordeón, una guitarra y un contrabajo, eran comparsa de un lamento lírico.
Poco a poco, lo sombrío de la mañana dejó paso a una llovizna que hizo algunos se guarecieran bajo un árbol, mientras otros sacaban sus sombrillas o buscaban donde cubrirse de aquel “llanto divino”. Allí ellos, acá nosotros quienes les recordamos con cariño y aprecio, dando a este día un color especial que pretende hacerles llegar a donde se encuentren, no sólo recuerdos, también el calor y la emoción que nos embriaga.
Dos horas después y para darle la vuelta a la lluvia, nos retiramos mientras otros parientes iban llegando.